El jamón de porco celta presenta una forma exterior alargada y estilizada, de aspecto limpio, masa muscular consistente y firme al tacto. De intenso color rosado con ribetes blanquecinos y buen equilibrio entre magro y grasa, con su tradicional consistencia untuosa.    Los animales de los que procede la materia prima con la que se elabora este exquisito embutido son criados de forma natural y ecológica, en un régimen de libertad. Se trata de ejemplares de la raza celta, una raza que -a punto de la extinción- ha sido recuperada paulatinamente durante la última década.    Se conserva en salazón, pasando por un posterior proceso de curación en frÃo. Perfecto para deleitarse con su sabor a cualquier hora del dÃa, presenta un gran maridaje con vinos gallegos, asà como el pan y productos de la tierra.    Se presenta entero, con un peso por pieza -aproximado- de 9 Kg. |
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